La Lectura en los Bebés

La lectura es una adicción que los padres deben alentar mucho antes de que su bebé cumpla un año. La experiencia de vinculación es imbatible, dice Patricia Cowan, coordinadora del programa nacional de Reach Out and Read, un proyecto que entrega libros a los niños durante los exámenes médicos. Cuando lees a los niños, ellos están recibiendo toda tu atención, y eso es lo que ellos aman. Nada -- ningún programa de televisión o juguete -- es mejor que eso.

Leerle a los bebés también es una gran manera de sumergirlos en los sonidos y ritmos del habla, que es crucial para el desarrollo del lenguaje. En un estudio realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Brown, en Providence, Rhode Island, entre 18 y 25 meses de edad, cuyos padres dijeron que habían estado leyéndoles regularmente durante un año, los niños podían decir y entender más palabras que aquellos cuyos padres no lo habían hecho. Es difícil probar si estas ventajas perduran, pero muchos padres están convencidos de que la exposición temprana a los libros marca una diferencia a largo plazo, ya que estimula las habilidades lingüísticas de los niños y los hace más ávidos de aprender a leer.

Teniendo eso en cuenta, aquí hay una guía edad por edad para que sus hijos se enganchen a los libros.

Del Nacimiento a los 12 Meses

Puesto que la visión de un bebé todavía está en desarrollo, elija libros con poco o ningún texto y grandes imágenes de alto contraste. También considere libros con material interactivo, como títeres, espejos o mirillas. Cuantas más formas tengas de disfrutar de un libro, mejor.

Si quieres, lee a tu bebé de libros o revistas para adultos también. Comprender las palabras no es el punto con bebés tan pequeños. Para los bebés, leer es cuestion de sentir el tono de su voz y acurrucarse con usted.

Del los 7 a 12 Meses

A la mitad del primer año, los bebés pueden empezar a comprender algunas de las palabras que se les leen. Las palabras más significativas son los nombres y las cosas de su vida diaria -- palabras como "perrito","mamá","papá","leche" o "botella".

Los libros con un solo objeto o persona por edad son los mejores; oírte nombrar algo que reconoce refuerza el vocabulario de tu bebé y lentamente le ayuda a darse cuenta de que las ilustraciones representan cosas reales. Señale las fotos que le interesan. Y actúa lo que lees con la cara, las manos y la voz. Deje que el bebé le responda a usted. Esta "conversación" le ayuda a aprender a turnarse y le enseña a enfocarse en lo mismo que alguien más.

Un consejo más: Debido a que los bebés de esta edad tienden a ser duros en sus juguetes, compra sólo libros de cartón, que puedan ser manipulados con mano dura e incluso masticados. Los libros de tela o vinilo también son buenos, aunque voltear las páginas puede ser más difícil para un bebé.

Del los 13 a los 24 Meses

13 a 18 meses: Ahora puedes empezar a introducir libros con una o dos oraciones por página. Cuanto más tonto seas mientras actúas la historia, mejor. Por ejemplo, si está leyendo sobre animales, haga ruidos de animales. Su bebé pensará que es muy divertido. Tarde o temprano, él mugirá hará baaa como respuesta y te desternillarás de risa.

Invítale a participar haciendo preguntas como:"¿Qué dice el perro?" o "¿Ves al gato?" Pídale a su bebé que señale ejemplos de la vida real de lo que se muestra en la foto ("¿Dónde está su nariz?"). A esta edad, usted puede mostrar más fotos de cosas que su bebé no encuentra todos los días. Además, entre los 15 y los 18 meses, su bebé puede ser capaz de responder preguntas con una palabra, así que dele la oportunidad de preguntarle:"¿Qué es eso?". Si  responde, usted puede aumentar su vocabulario ampliando su pensamiento:" Sí, coche. Es un gran auto verde".

19 a 24 meses: Muchos niños pequeños encuentran la rutina familiar de leer tranquilizadora y calmante. Lo mismo ocurre con los libros familiares. Esto ayuda a explicar por qué, comenzando alrededor de los 18 meses, los niños pueden pedir el mismo libro una y otra vez, y por qué no dejan que usted cambie su interpretación de lectura ni un solo "miau" o "broom". Sin embargo, esta repetición tenaz también tiene un beneficio de aprendizaje: los expertos piensan que ayuda a los niños a entender y luego recordar nuevas palabras.